La adicción al juego, tan letal como el consumo de drogas o alcohol

Marcos tiene 33 años y trabaja en un hotel de la Part Forana: “Mi adicción era a las máquinas tragaperras. Empecé a jugar poco después de cumplir la mayoría de edad, jugaba en bares y salones de juego. Lo hacía todos los días y siempre dependiendo del dinero que tenía en esos momentos”.
Marcos era un adicto al juego, un ludópata que actualmente se encuentra recibiendo tratamiento en  la Asociación Juguesca, asociación especializada en el estudio, prevención y tratamiento del juego patológico.
“Empecé a jugar simplemente por probar. La adicción me llegó porque al principio siempre te tocan premios, obtienes un beneficio rápido. Más adelante te vas dando cuenta de que gastas más de lo que ingresas. En mi caso concreto, gastaba mucho más de lo que ingresaba”.
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En este estado de adicción, el ludópata empieza a perder el control sobre sí mismo y adopta actitudes y posicionamientos que le convierten en un dependiente: “Al gastar más de lo que ingresaba, empecé a perder mucho dinero. He llegado a pedir adelantos en la empresa, anticipos, préstamos personales de entre 10.000 y 15.000 euros y cancelé el fondo de pensiones. Siempre se buscan formas de conseguir dinero en efectivo. Me he gastado el sueldo muchas veces”.
El juego lo trastoca todo, incluso la convivencia personal y familiar. “He tenido parejas. Una de las particularidades de la adicción al juego es que puedes llegar a tener una doble vida. La ruptura con alguna chica no ha sido como consecuencia del juego, pero  sí ha actuado como detonante”.
Marcos se da cuenta de que es adicto al juego a los 21 años. Es el momento de asumir el problema y empezar a tratarlo y lo primero es reconocer que el juego es como  cualquier otra droga y hay que tratarla como tal.  “Ante todo hay que ser sincero y honesto con tu círculo de confianza. Mentalmente es muy complicado ya que debes controlar tu inteligencia emocional. Soy consciente de que esta adición irá conmigo durante toda la vida pero de lo que se trata es que te ofrezcan herramientas para poder manejarla y no volver  a recaer en el juego”.
Asociación Juguesca
Antonia Miralles, Julia Monge y Susana Navarro, psicólogas de la Asociación Juguesca, que ahora cumple 25 años, llevan tratando desde hace años la adicción al juego de jóvenes y adultos, mujeres y hombres. Cerca de 100 personas pasan cada año por esta asociación para tratarse de una adicción tan letal como las drogas o el alcohol.
Antonia Miralles recuerda que “cuando se abrió la asociación, los juegos on line no existían. El perfil del varón que acudía al centro  era  el de adicto a las máquinas tragaperras. Tras la legalización del juego aumenta la demanda y, consecuentemente, la adicción. En Baleares siempre  ha habido mucha afición al juego, especialmente  los ilegales como las timbas”.
Son numerosos los factores de vulnerabilidad que provocan que una  persona acabe cayendo en las garras del juego: “Al principio, jugar suele ser un  refugio ante un posible malestar. También influyen otros factores como baja autoestima, poca tolerancia a las frustraciones o búsqueda de nuevas sensaciones”, relata Julia Monge quien añade que “la publicidad nos ofrece el juego como algo atractivo. En un primer momento el jugador  espera pasar un rato agradable, tal y como lo entiende el que por primera vez prueba la cocaína o el alcohol. Los primeros premios suben el ánimo del jugador pero ahí empieza el problema”, dice.

Internet y los juegos on line
La llega de Internet revoluciona el sector del juego. Para mal de algunos. Antes eran las tragaperras, pero  ahora Internet descubre un mundo ilimitado de apuestas, lo que el perfil del jugador se diversifica notablemente. “En Internet los juego son muy adictivos por lo que la adicción se desarrolla más rápidamente”, asevera Antonia Miralles.
¿Qué hace que Internet atraiga a tantos jugadores? La respuesta es muy fácil y simple: Internet es inmediatez, accesibilidad, fácil acceso, sensación de control y anonimato. Los jugadores pueden acceder a la Red sin ser mayores de edad, tan solo utilizando algunos trucos o la tarjeta de sus padres. Eso sin contar con la existencia de tarjetas prepago que se pueden adquirir en multitud de locales.
Por si las facilidades para jugar en la red no fueran suficientes, la publicidad ha entrado a saco potenciando la adicción al juego. Ahora, deportistas de élite y otros famosos personajes  incitan en sus anuncios al juego: “La publicidad es muy engañosa. Lo primero que se tendría que hacer es regularla. Los jóvenes cuando ven a su deportistas preferidos anunciado juegos de azar no piensan en los efectos negativos sino que, si lo anuncian sus ídolos  es porque el juego es saludable, un modelo a seguir está permitido. Prácticamente en estos anuncios no hay un mensaje claro de lo adictivo que es el juego. Solo ofrecen la parte divertida del juego”, apunta Monge.
La aprobación a nivel nacional de la Ley del Juego dio alas a esta lucrativa actividad. Con el traspaso de competencias, las leyes autonómicas han impuesto sus propias regulaciones aunque, curiosamente aunque Baleares es una de las autonomías donde más salas de apuestas hay, la Ley del Juego balear no se aprueba hasta hace un año. A esto hay que sumar  la reciente aprobación de apertura de locales de apuestas deportivas, que incrementará la oferta del juego. “Al menos hemos conseguido que en estos locales de apuestas se exija el D.N.I en la entrada, al igual que en bingos y casinos”, destaca Julia Monge”.
Fuente: https://mallorcaconfidencial.com/2017-10-21-la-adiccion-al-juego-tan-letal-consumo-drogas-alcohol

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